viernes, 5 de mayo de 2017

Integración y cultura en el Caribe


Carlos Andújar Persinal
Página editorial periódico El Caribe
sábado 15 de julio de 2000

El tema de los bloques de integración regionales es materia de discusión y de agenda de los principales gobiernos del mundo y el Caribe no escapa a ello.

Es incuestionable el valor que tiene para la economía de nuestros países la creación y/o participación en un bloque regional que unifique nuestras economías, mercados, precios para que de esa manera podamos colocarnos en mejores condiciones de negociación con las grandes economías mundiales, sobre todo, la norteamericana.

En el caso dominicano, yo pienso que debemos partir, de lo particular a lo general, es decir, de Haití que es lo más cerca que tenemos, para luego seguir con otras islas caribeñas, que nos resulten más beneficiosas. No podemos saltar a un bloque regional global, que por ambicioso, dificulte los éxitos parciales, graduales, pequeños, hasta lograr beneficios más sustanciales.

CIEN AÑOS DE MEMORIA SOCIAL. El movimiento mesiánico Liborista. 1910-2013


Encuentro sobre la memoria social. Universidad Antille-Guyannes
Martinica, abril 2013
Carlos Andújar Persinal
Introducción
En América Latina y el Caribe, el mundo sagrado ha adquirido una dimensión verdaderamente grande en el conocimiento de la fenomenología cultural que explica, no sólo identidades diversas y mestizadas, sino también mentalidades que han conjugado diferentes cosmogonías en un mismo espacio que la historia y la cultura se han encargado de recomponer favorablemente un escenario particularmente especial en lo social y lo cultural, apoyado en una historia que, marcada por la llegada de los europeos al continente en 1492, cambió el curso de los pueblos  aborígenes del continente, pero igualmente de los demás continentes que se hicieron presentes, forzados o no, en esta, llamado por el intelectual Eduard Glissant, la primera globalización, en conferencia dictada en Santo Domingo en las celebraciones de la Feria Internacional del Libro 2002.
En el marco de esa realidad socio-histórica y cultural, América pero sobre todo el Caribe es un laboratorio de experimento social y cultural pues esta es la región de América donde estos encuentros culturales tuvieron mayor repercusión ya que fue el lugar convertido en frontera imperial como le llamara el profesor Juan Bosch a uno de sus libros, mostrando con ello la fuerza de la región como espacio de confrontación de la geopolítica internacional y en especial de Europa.

jueves, 4 de mayo de 2017

Paladar y cocina. Cultura y biología


Por muchas razones, la antropología como ciencia de la cultura le ha prestado singular importancia a la comida y a la cocina como ritualidad social, expresión de placer, arte y valor gustativo, además del puro hecho de su valor reproductora como fuente alimenticia.
Precisamente ese valor gustativo está relacionado a lo que denominamos cultura y biología, la relación intrínseca entre lo preparado como sabor que construye a su vez un palada, un gusto, en que se combina en ello la flora y fauna del entorno, las especies, olores, aceites, raíces y otros ingredientes hasta llegar a la exacta combinación que produce un sabor particular que ya es de hecho cultural y todo ello termina por delinear una manera de hacer y combinar, plantas, especias, cocción y tiempo y manera de preparación.

Africanía y caribeñidad

Africanía y caribeñidad,
un Encuentro para la historia
Sendero cultural. Clave Digital
Carlos Andújar

En el Centro Cultural Eduardo León Jimenes en Santiago de los Caballeros, se llevó a cabo recientemente (17 de marzo), un Encuentro preparatorio para la gran cita de la República de Sudáfrica que tendrá a efectos en julio de este año con el tema: II conferencia de la Diáspora Africana, y en cuya convocatoria participó directamente como convocante, la Embajada de Sudáfrica para Cuba y República Dominicana.

El evento surgió como iniciativa de la Señora Embajadora de Sudáfrica en Cuba Excelencia Thenjiwe Mtintso, con la idea de dar seguimiento a algunas tareas contempladas en la Declaración de Kingston, Jamaica donde se había celebrado la I Conferencia de la Diáspora Africana. Concebido como un Encuentro preparatorio, esta jornada incluiría aspectos de la Primera Conferencia y desafíos de la Segunda Conferencia, de ahí su importancia. Pero Tal vez, más importante resultó haber seleccionado a la República Dominicana y en especial al Centro león como escenario para el Encuentro, por la importancia que revista para nosotros como país desplegar una labor cimera para redituar la africana en nuestro pueblo.

martes, 6 de enero de 2015

LA GESTA DEL 27 DE FEBRERO. IDENTIDAD Y DOMINICANIDAD

Carlos Andújar Persinal, 2012
La dominicanidad como un constructo socio-histórico y cultural
La Dominicanidad que es un constructo histórico, social y cultural tiene sus antecedentes en el proceso de constitución de la identidad cultural de un conglomerado de hombres y mujeres de distintas partes del mundo que se encontraron en estas tierras para ir tejiendo una mentalidad, una forma de ser y una manera de pensar propia en un tiempo y en un lugar.
Aborígenes, españoles, africanos y más tarde árabes, chinos y de otras partes se juntaron en este suelo y le fueron dando formas a un proyecto de nación que logra su madurez en 1844 con la acción patriótica del 27 de Febrero iniciada en la Puerta de la Misericordia con el trabucazo de Ramón Matías Mella, temprano en la mañana, para continuar con la entrega de las llaves de la ciudad por parte de las autoridades de ocupación haitianas en la Puerta del Conde.
Transitando acontecimientos anteriores, hechos y circunstancias de diferentes naturaleza, el hito de la Independencia conjuga todos esos esfuerzos acumulados. No obstante, el 27 de febrero de 1844, los factores tanto internos como externos se articularon y se produjo el hecho que hoy conmemoramos con gran festejo y alegría.
Muchos estudiosos de la historia entienden que sin identidad no hay nación. Ese sentimiento de diferencia que genera el sentido de pertenencia a un suelo, una cultura, un grupo social y a un pasado histórico, solo es posible alcanzarlo cuando el principio de
alteridad, es decir yo en relación a los demás, ha terminado de formarse en un conglomerado, dando paso al principio de diferencia.

Los toros del Cristo de Bayaguana

El 28 de diciembre y días antes llegan a la comunidad de Bayaguana feligreses desde distintos puntos del país para celebrar la peregrinación del Cristo de Bayaguana.

La particularidad de esta celebración estriba en la donación de reses a la iglesia de Bayaguana, y esta entrega tiene por función, además de una ofrenda por devoción al Cristo, ayudar al mantenimiento de las actividades de la iglesia.

La tradición se remonta a la época colonial ligada a las comunidades de Bayajá y Yaguana, incendiadas durante las devastaciones de Osorio en los año de 1605 y 1606. La devoción al Cristo estaba relacionada con el  encuentro en las costas del norte de la isla, de la imagen en madera de Cristo , por parte de un niño, hecho considerado milagroso.

Trasladadas las comunidades a esta parte de la isla, trajeron consigo el Cristo, el cual fue fundido en una masa de metal,  producto del dinero de las ofrendas, cayendo éste extrañamente en un punto que resultó ser el lugar donde se construyó la antigua iglesia de Bayaguana.

martes, 25 de noviembre de 2014

El autoritarismo como cultura. Carlos Andújar Persinal

Con frecuencia se dice que nuestra sociedad tiene una cultura autoritaria y de inmediato pensamos que esto es algo inherente culturalmente a nosotros. Estas manifestaciones de autoritarismo no sólo están presentes en la sociedad política, sino que también se manifiesta en la sociedad civil y otros estamentos menos formales como la familia y hasta en las relaciones entre amigos.

No somos un pueblo autoritario por que es parte de un legado cultural y por tanto somos así como resultado de esos factores culturales. No, yo pienso que esta es una sociedad autoritaria porque ha tenido una clase política, un discurso, una prácticas e instituciones autoritarias y gran parte de su construcción histórico-política, desde su vida colonial hasta la republicana, está matizada por unas relaciones de fuerza, de gobiernos totalitarios y, sobre todo, de un predominio del presidencialismo que marca con desigual relación dominados y dominantes.


martes, 21 de octubre de 2014

Publicaciones recientes

Hace dos años salieron varias publicaciones nuestras que no se han divulgado lo suficiente:

1. Poetas de la Era por la Editora Santuario.
2. Narradores de la Era. Por la misma Editora.
Donde se encuentran una selección de poemas y un cuento corto.

Igualmente la Universidad Autónoma de Santo Domingo publicó mi libro Diálogos cruzados con la dominicanidad en la Feria Internacional del Libro 2013, con prólogo del Dr. Odalís Pérez.

En la Feria Internacional del libro 2014 la Universidad Autónoma de Santo Domingo dentro de una política aguerrida de publicación, lanzó dos publicaciones nuestras:
- Oníricas de amor y desamor. Libro de poemas
- Apuntes antropológicos, con prólogo del antropólogo e historiador, José Guerrero.
- Temas del Caribe y otros escritos. UASD, 2015

Envío muestras de sus portadas a mis lectores.

Gracias


Portada del libro Diálogos cruzados con la dominicanidad





Permeabilidad del liborismo

RELIGIOSIDAD POPULAR Y PERMEABILIDAD DEL LIBORISMO EN SAN JUAN DE LA  MAGUANA

Una aproximación

El liborismo, convertido en unas de las tradiciones mesiánicas más importantes y vivas en la región del Caribe, constituye uno de los fenómenos de la religiosidad popular dominicana más impactante y de interés de expertos e investigadores dado su pervivencia, permanencia o presencia en el seno de campesinos, citadinos, empresarios, políticos, profesionales, intelectuales, ricos y pobres de la región de San Juan de la Maguana.

Es este culto uno de los más sufridos por parte del poder establecido, del prejuicio y las distorsiones que acompañan la interpretación que hace mucha gente de su doctrina y base litúrgica, es el único que registra confrontaciones físicas con el poder sea este foráneo o nacional. Por un lado su principal figura Liborio Mateo, luego de enfrentarse por más de cinco años a las tropas interventoras norteamericanas fue muerto por disparos en la cordillera Central, en 1922,  por miembros del ejército de ocupación norteamericano.


Una leyenda aun viviente sobre aparición de aborígenes en el sur



Hace un tiempo que viajo con frecuencia a la provincia de San Juan de la Maguana y me retroalimento de muchas de sus tradiciones y referentes culturales. La zona es rica en vudu dominicano, liborismo, música tradicional, cofradía que por demás tiene dos: la de San Juan Bautista y la del Espíritu Santo, su culinaria es diversa y con signos de particularidad que le impregna sello propio como el chenchen y el buche de perico entre otras esplendidas formas gastronómica, como de gran fuerza, espectacularidad y originalidad resulta su carnaval.

Sin embargo, el protagonismo aun de la palabra y el papel de la oralidad destacan su imaginario y dan esencia a su relación con el pasado que se niega a desaparecer del escenario de la modernidad y cambios que sufre la región como resultado de transformaciones económicas, sociales y culturales que impactan su devenir.

Recientemente participé junto a otro académico de la UASD en el Centro universitario de allí, en una clase de la profesora Milquella Mateo sobre el tema de historias contadas, experiencias vividas por visitantes y residentes cercanos a la cueva de Seboruco en los alrededores de la comunidad de Sabaneta, quienes afirman haber visto en ocasiones indígenas que salen y entran de dicha cueva a buscar agua a un lugar cercano.



Los informantes los describen con el tipo físico como suelen ser figurados por la historia: cabellera larga, lacia y negra, tez quemada y vestido a la usanza tradicional. En dicho encuentro con estudiantes de la región quienes por demás realizaban un documental sobre el tema, los había que contaban su propia experiencia vivencial y otros que se hacían eco de la tradición oral de campesinos y residentes de los lugares cercanos que afirman este hecho de gran capacidad imaginativa.

No olvidemos que San Juan de la Maguana es un lugar, tan solo se le acerca Azua otra provincia vecina, donde la cultura taina se respira en el mismo oxigeno que se respira la africania que le es propia y la influencia de otras migraciones que también han dejado huellas en su memoria y accionar cultural cotidiano.



Estudiar la cultura de San Juan de la Maguana al margen de su fisonomía cultural es un contrasentido, la impronta de un pasado prehispánico que marcó la zona, dejó cicatrices presentes hoy como la Plaza ceremonial de los Indios, la valentía del cacique Canoabo, la distinguida y especial presencia de la única cacique mujer que trascendiera a la historia: Anacaona, yacimientos indígenas, rastros arqueológicos y de arte rupestre, sin contar los hechos relevantes de rebeliones y sublevaciones en sus cierras y monterías, todo lo cual sin dudas nos remontan a un pasado esplendoroso, lo cual supone un atavío del inconsciente con ese pasado glorioso.

Estos hechos particulares de la historia hacen que el sanjuanero se adueñara de un pasado que lo ha hecho suyo como signo identitario de la región, que junto a otras manifestaciones del folklore local, se presentan como marca-provincia, nos referimos a la herencia taina.

Es en estas circunstancias es que se desarrollan estas leyendas populares como recurso de supervivencia de los grupos, mecanismo de identidad con un pasado con el cual no se ha producido ruptura, al menos en el imaginario de la gente y por supuesto, con una fuerza creativa y narrativa capaz de vencer el tiempo, lo imposible, la incredulidad de muchos y vivir la contemporaneidad como leyenda viva en quienes la protagonizan como experiencia de vida.

A pesar de la firmeza de sus narradores, la aparición de aborígenes en la cueva de Seboruco de Sabaneta en San Juan de la Maguana se inscribe en el marco estricto de una leyenda que como tal cumple una función en el imaginario, la identidad y reproducción de los grupos portadores de la misma sin que ello signifique un hecho comprobable de la arqueología, la antropología u otra de las ciencias afines que se involucran en este tipo de estudio.

Sin embargo su fuerza radica en su vigencia, la validación social de los grupos y los testimonio que la reproduce como verdad contada, aceptada y transmitida de generación en generación y de grupo a grupo apoyada en una tradición oral fuerte y con eficiencia comunicativa y de proyección social y temporal.-

Carlos Andujar

La agüita de Olivorio Mateo en Maguana Arriba

Suplemento Cultura del Siglo. 17/09/01


Recientemente realicé un par de visitas con estudiantes míos y acompañado de otros investigadores a la comunidad de Maguana Arriba, en la provincia de San Juan de la Maguana, con motivo de unas investigaciones de religiosidad popular que hacía en esos momentos. Como parte del viaje incluí la visita a la agüita, centro de peregrinación importante de los Olivoristas del sur.

La sorpresa al llegar al lugar donde se inicia el recorrido a pie, es decir, donde está el calvario, fue encontrar una pequeña y rústica carretera o camino transitable, obra realizada por un funcionario de la localidad comprometido con la tradición y cumpliendo un viejo deseo.

Otras obras realizadas al interior de la agüita, han acomodado al visitante y remodelado el lugar. Es tal vez, de las pocas veces que se hace una inversión pública en un escenario de representación de la cultura popular, lo cual felicitamos y apoyamos.

La Cueva de Nerja expone el cráneo de su "Napoleón" de hace 4.300 años


ÚLTIMAS NOTICIAS DE CULTURA 10:18

Agencia EFE
Nerja (Málaga), 25 may (EFE).- El cráneo de "Napoleón", un resto óseo de hace 4.300 años encontrado en 1960 en la Cueva de Nerja (Málaga) y así conocido porque lleva adosado un trozo de piedra que parece el sombrero que solía portar el general francés, se ha sumado a los vestigios humanos que expone el Museo de la Historia de Nerja.
Este museo, abierto el pasado diciembre y ubicado a escasa distancia del Balcón de Europa, ha sido promovido por la Fundación Cueva de Nerja y permite hacer un recorrido histórico desde la llegada en el Paleolítico de los primeros pobladores de la cavidad al auge turístico experimentado por la localidad en los años 60.
La directora del museo, Cristina Liñán, ha explicado a Efe que "Napoleón" constituye parte de un cráneo petrificado o concrecionado a un trozo de piedra semejante al sombrero del gobernante galo, y que fue hallado atrapado entre tierra y otros sedimentos que taponaban la entrada original de la Cueva de Nerja, en la sala del Vestíbulo.


INFORMACION

Por este medio hago extensiva la información de la aparición de mi libro Presencia negra en Santo Domingo, auspiciado en inglés por la Universidad de Michigan dentro de la serie la Diáspora Africana. Es para mi motivo de alegría y regocijo compartir esta información con mis amigos y colegas. Esta obra fue leída y sometida al equipo de evaluación de Press University of Michigan hace más de un año y aprobada para luego ser traducida asumiendo mi hermana, Rosa Maria Andújar,  esta responsabilidad profesional y cuya traducción fue finalmente corregida y aprobada por ellos. Hube también de someterme a un rígido procedimiento de edición y finalmente hace unos días, salió al mercado y cuyas informaciones anexo a este correo para compartirlas. Debo recibir como parte del contrato firmado, unos ejemplares en el país próximamente que ya los comentaremos juntos.

Saludos

Carlos Andújar











Saludos y reinicio del blogs

Hola amigos y amigas, por razones técnicas, mantuve detenido el blogs con el que puedo mantener diálogos enriquecedores con uds. Desde este momento se activa con nuevos bríos mi blogs y quisiera recibir sus comentarios.

Retomo igualmente ese año 2017 mi blog, espero mayor interacción con mis seguidores. Gracias.



Saludos cordiales


Carlos Andújar Persinal

Carlos Andújar Persinal en entrevista para la prensa

A Ramón Paniagua, con pesar

Ramón Paniagua Herrera. (1958-2013). Un gran ser humano y sólido intelectual

Nacido 22 de octubre de 1958 en San Juan de la Maguana donde realizó una parte de sus estudios formativos primarios. Se traslada a estudiar a la ciudad de Santo Domingo donde se gradúa de Licenciado en Historia en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (1993), donde impartió docencia en la Cátedra de Historia Dominicana y otras asignaturas (1996-2013), tanto en la Sede Central como en el Centro Universitario Regional del Oeste -CURO - de su pueblo natal.

Con vocación poco militante hacia el deporte, practica en los años de juventud Karate con el profesor, amigo y posteriormente colega, el abogado y profesor de historia Alvaro Caamaño en su pueblo, San Juan, y por tanto desde muy temprana edad, en los años mozos de su juventud, se inclina, como cuenta su hermano Roberto Paniagua, por los libros y la adquisición de discos -LP-. convirtiéndolo luego en un apasionado coleccionista de música.

Estas inclinaciones atípicas en un pueblo tradicional le dieron a Ramón Paniagua un espacio restringido entre sus amigos que disponían su tiempo entre el deporte, el baile y las fiestas, el trago informal y las conversaciones reiteradas entre amigos.



Su interés por la música y el coleccionismo hace posible que terminara con una importante acumulación de LP, CD, Cassettes, y otros medios de grabación como la música en MP3 orientado básicamente hacia la balada, la música vieja y los ritmos caribeños aunque su dominio era asombrosamente impresionante sobre música, autores, fecha, estudios de grabaciones, géneros musicales y otras informaciones sobre el tema que lo convirtieron en especialista además de un adicto por la música y los equipos de sonidos.
Este interés hizo que pensara en un posible programa radial sobre música y comentarios, informaciones y debates acerca de la música y su importancia histórica, social y como divertimento.

Fue igualmente profesor de UNIBE (1990-2007) en las Cátedras de Historia Dominicana y Universal, entre otras y desde joven se vinculó a la docencia como profesor del Colegio San Juan Bautista de la Salle (1985-2001). Cursos, talleres, Seminarios y Congresos ocuparon su vida académica, además de conferencias dictadas por él, asesorías de tesis, jurado de tesis y de evaluación académica para profesores en la UASD.

En su carrera académica alcanza el grado de Maestría en Derecho y Relaciones Internacionales en la UASD en 1998 y de Especialidad en Historia Dominicana (2003), con una Maestría en esa misma especialidad en el 2008.

Los temas de tesis de sus dos Maestría, aunque distanciados temáticamente, son igualmente importantes en la relación historiográfica del país: el tema haitiano desde una perspectiva diplomática e histórica y los años apasionantes de la primera transición a la democracia luego de la muerte del dictador Rafael Trujillo.

En términos de interés académico, el profesor Ramón Paniagua acumuló una buena lectura acerca de la época trujillista, el período de transición democrática que fue a su vez tema de Maestría, pero hubo igualmente preocupación por la historia reciente posterior a la Guerra de Abril.

Sin embargo, su preocupación por la historia lo lleva a trascender la temporalidad y exclusividad temática y encontramos sólidos argumentos en sus diferentes intervenciones académicas, hacia la esclavitud, el período colonial y republicano. A todo ello sumamos en el profesor Ramón Paniagua, un acucioso interés por la historia universal y sus procesos, cuya asignatura impartiera por mucho tiempo y hasta su sentida desaparición, en la UASD y también en UNIBE.

Su pasión por la historia desbordaba la paciente personalidad que le acompañó hasta su muerte y llegaba a afirmar que si se organizaba un doctorado en historia en el país lo haría no pensando en los beneficios marginales de este en términos profesionales, sino más bien para profundizar sobre todo la parte metodológica y la investigación.

Quedó en carpeta lo que fue un compromiso tan pronto resolviera lo de su salud, escribir un par de obras y retomar con fines de publicación , con su entrañable amigo Alvaro Caamaño, su tesis de Maestría. Además afirmaba que habían cosas sueltas de él que podía compendiar, pero la vida le guardaba una encerrona. Su negación a familiarizarse con el mundo de las computadoras posiblemente serán causantes de una desmemoria de su capacidad intelectual que sólo nos entregó en conversaciones amenas, tertulias, ponencias, prólogos, presentaciones  y escritos sueltos.

Asombrosamente para familiares y amigos, a su muerte sus hijas encontraron un folder a maquinilla con poemas y escritos varios que nos permite aquilatar la sensibilidad de este académico que, aunque no muy resueltamente, se resistía a pregonar sus dotes poéticas y lo guardó como secreto en el cofre de su estricta intimidad, hoy hacemos esfuerzos por dar a conocer esta vena intelectual desconocida de quien en vida, se dedicó a tiempo completo a la docencia y la gestión académica, además de los medios de comunicación en su fase final.

Con un entusiasmo e inusitado interés, el profesor Paniagua se entrega a la producción en los medios de comunicación junto a quien escribe estos párrafos, su inquieta vocación comunicadora contrastaba con su parsimonia y perfil parco y a veces distante e introvertido. El dominio de los temas histórica rápidamente le hacía ganar la confianza de sus interlocutores y terminaba por imponerse la autoridad de la palabra y el conocimiento que lo inspiraba.

Al mismo tiempo, el profesor Ramón Paniagua ocupó importantes posiciones en UNIBE y la UASD en el área docente. En la UASD fue, hasta su fallecimiento, el Director de Investigación de la Facultad de Humanidades y en UNIBE coordinó un área del Ciclo Básico.

Así mismo, Paniagua al momento de su fallecimiento era directivo de la Asociación de Profesores del CURO en San Juan de la Maguana, cuya vocación gremial le granjeó respeto y cariño entre sus coterráneos. Al mismo tiempo se quejaba del reunionismo como práctica usual de gremios, partidos políticos y asociaciones con lo cual no contemporizaba. Su vocación de servicio a los demás lo comprometía con el gremio, pues no mostraba interés alguno por puestos o poder, era un hombre de libros y lecturas que se hacía acompañar de la música en sus momentos de ocio.

Coproductor del Programa Radial Una Peña con la Historia producido por el Archivo General de la Nación, en compañía de escribe, y también ocupó en esa institución las posiciones de Director del Departamento de Investigaciones y Publicaciones y Encargado de Investigación.

Su interés por los medios de comunicación, lo convierten en co-productor del programa semanal televisivo Página Abierta con la Memoria, que realizaba junto a Carlos Andújar, trasmitido cada semana por el Canal 6, Canal Sol (2013). Fue autor de unidades en el libro de texto de Historia Dominicana elaborado por el AGN que saldrá este año 2013.

De firmes principios, Ramón Paniagua, creyó hasta su muerte en la amistad, el futuro de la patria y en tiempos más promisorios. No obstante y a pesar de su firmeza y convicción democrática, no militó en causas partidarias con pasión pues siempre guardaba distancia hacia los compromisos únicos, posiblemente reflejo de una tendencia comedida que caracterizaba su personalidad.

Su desaparición enlútese a familiares, amigos, colegas, compañeros de labor, estudiantes y a toda la comunidad de profesionales con las cuales compartió sueños, intereses y proyectos. Su muerte nos entristece, pero a la vez nos da aliento para continuar muchas de sus inquietudes y reflexiones sociales, intelectuales y humanas.


Paz a sus restos
 

jueves, 21 de junio de 2012

Informacion


Por este medio hago extensiva la información de la aparición de mi libro Presencia negra en Santo Domingo, auspiciado en inglés por la Universidad de Michigan dentro de la serie la Diáspora Africana. Es para mi motivo de alegría y regocijo compartir esta información con mis amigos y colegas. Esta obra fue leída y sometida al equipo de evaluación de Press University of Michigan hace más de un año y aprobada para luego ser traducida asumiendo mi hermana, Rosa Maria Andújar,  esta responsabilidad profesional y cuya traducción fue finalmente corregida y aprobada por ellos. Hube también de someterme a un rígido procedimiento de edición y finalmente hace unos días, salió al mercado y cuyas informaciones anexo a este correo para compartirlas. Debo recibir como parte del contrato firmado, unos ejemplares en el país próximamente que ya los comentaremos juntos.

Saludos

Carlos Andújar



lunes, 4 de junio de 2012

EL FOLKLORE. Un punto de vista




* Se debate hoy acerca de la vida y la muerte del folklore y como expresión de creatividad popular, como manera de hacer, pensar y decir las cosas simples de la vida, pero con un gran sentido colectivo, genuinamente autentico y con sabor a pueblo.

* El folklore desde su invención como concepto en el siglo XIX, se enmarca en un espacio particularmente original, es el saber del pueblo, la voz popular y la ausencia de autoría, y yo agrego, la sapiencia popular, la capacidad creativa para oponerse a las adversidades, es la manera como los pueblos echan manos de su inteligencia, talento e imaginación para sobre llevar la vida, el dolor, la pena, la alegría, el amor, la muerte, lo lúdico, lo prohibido, lo satírico, en fin una forma de compartir con imaginación la cotidianidad.

* Si así resultare, folklore es todo lo que hacemos a diario que contribuye con nuestra existencia, en un lugar, en un grupo humano, en un tiempo determinado. Por tanto el folklore es permanente en su construcción y desafío, es dinámico y mutante a la vez. Muere y renace en cada manera de existir de los grupos y conglomerados humanos. 

Ballet Folklorico en presentacion publica


 * En consonancia con este enfoque, el folklore, como todo hecho de la cultura, a la vez que diacrónico, es decir cambiante, es también sincrónico, es decir constante y por tanto cambia y se recicla. Es natural que algunas manifestaciones bajo ese argumento dialéctico, desaparezcan pero rápidamente son sustituidas por nuevas y aireadas expresiones folklóricas que pasan a suplir estas necesidades por las cuales son demandadas. El Estado, sus instituciones, la migración, el turismo, la globalización, pueden ser agentes externos contaminantes en el interés de preservar determinadas manifestaciones folklóricas o en la consecución de políticas que lo fortalezcan, por tanto no pueden ser omitidas en un enfoque critico acerca del folklore, naturaleza y alcances.

* Sin embargo, podría tener sentido hablar de crisis del folklore en sus aspectos institucionales o por efecto del influjo de manifestaciones culturales que amenazan en un momento determinado a algunas expresiones folklóricas, pero no debemos temer a eso, pues sostengo como axioma que lo que en el folklore pierde funcionalidad, razón de ser, además de significación, desaparece, por que la cultura no es para contemplarla, el hecho cultural y folklórico, se crea para satisfacer necesidades humanas de variados tipos, por cuanto, si deja de cumplir ese cometido, entones estamos ante lo que especialistas del tema denominan el folklore muerto, que se produce a su vez, en contrapunto al folklore vivo, al de la cotidianidad. Bajo ese principio dialéctico, de lo nuevo y lo viejo, pervive el hecho folklórico.

* El merengue de la calle es una expresión reciente de la cultura popular, no sabemos quien particularmente lo creó, se inició en los barrios y aunque hoy tiene muchos creadores, no tiene una autoría personal que la identifica. Es esta modalidad de merengue, una creación nueva y por su naturaleza, una expresión de folklore social.

* Quizás en esta discusión no es inoportuno reflexionar acerca de los cambios en la cultura. El marco conceptual que acompaña al hecho folklórico, que es de naturaleza antropológica también, es parte del diálogo en la medida que bien conceptualizado el término cultura, resulta mas fácil entender el de folklore por que van de la mano.

* De cualquier manera, tradición, costumbres y manera de hacer las cosas que caracteriza a un grupo determinado no se mantiene fijo en el tiempo, la apertura, el intercambio, el préstamo, el reciclaje y la readecuación cultural además de la creación de nuevas maneras de decir y hacer las cosas terminan imponiéndose y en ese proceso, las tradiciones folklóricas se tambalean, pues no debemos de concebir el folklore como algo estático o referido al pasado, las tradiciones pueden pervivir aun cambiando, de ahí que la necesidad de concebir el folklore como algo en movimiento nos ayude a entender estos proceso complejos de cambios e incluso extinción de manifestaciones culturales que, en muchos casos, aunque permanezca vigente en un grupo cultural, pueda ser afectada por la ausencia de continuadores u otros factores igualmente contaminantes.

Toque de palo de muerto, Banco de palo en Villa Mella.


 * Por ello, pensar el folklore con sentido romántico no contribuye a entenderlo en su dinámica, sus alcances y complejidades. Como todo hecho de la cultura, el folklore se ve igualmente amenazado a que muchas de sus expresiones desaparezcan sea por una visión cerrada de sus portadores, como resultado de factores externos que ponen en peligro la tradición o por ausencia de una articulación generacional que dé continuidad a la tradición y ante esos problemas que son comunes y frecuentes, solo sobreviven aquellas manifestaciones culturales flexibles, elásticas y mutantes que logran imponerse a las adversidades, aunque la reflexión que nos queda en el estudio de la cultura, se relaciona al hecho de que sobrevive lo que aun posee significación para los grupos portadores.

* Los estudiosos del folklore, tienen por misión estudiar, evaluar y definir tendencias y situaciones particulares de las distintas manifestaciones culturales del pueblo, sugerir acciones preventivas ante los riesgos de muchas de estas tradiciones y proponer programas de intervención sin que ello implique la sustitución de los protagonistas.
Cualquier otra consideración corre el riesgo de contaminar los procesos o alterar las tendencias inevitables de las tradiciones.

* Por eso vemos a veces con dolor como tradiciones folklóricas de gran significación social y para los grupos portadores originales, como la Cofradía de los Congos del Espíritu Santo de Mata los Indios en Villa Mella, corre el riesgo seriamente de ser afectada en su continuación, reproducción y proyección social. Múltiples factores corroen los cimientos sobre los cuales se fundamenta la misma, es posible que una evaluación a distancia nos arroje debilidades estructurales de la misma y aquejadas hoy por factores externos como migración, urbanización, modernización, ausencia de políticas de articulación generacional, conflictos internos, problemas de herencia, incremento del interés monetario y otras causantes, debilitan grandemente la posibilidad de continuidad de esta tradición folklórica.

* Solo una toma de conciencia de sus portadores, posibilitaría su relanzamiento y ello acompañado de políticas y programas de intervención y colaboración que permitan reorientar el estado actual de esta tradición, que de no corregirse estas debilidades, se toma el riesgo de que desaparezca o se reduzca la misma a un impacto social intrascendente. En este caso, el estudioso contribuye al diagnóstico y sugerencia, jamás a la sustitución o contención de los procesos naturales de los mismos.- 

Carlos Andujar Persinal

miércoles, 18 de abril de 2012

El derecho cultural


  El derecho cultural

Hace ya un tiempo que la UNESCO introdujo al debate y como parte de su alcance democrático y constitucional el concepto de derecho cultural relacionado a la libertad de actuación, ejecución, practica, devoción y manifestación de un hecho cultural que posee cierta significación entre los grupos portadores de donde es oriunda la manifestación cultural en cuestión, sobre todo en los llamados pueblos indígenas y sociedades con manifestaciones culturales diversas.

El derecho cultural no está constitucionalmente estipulado por tanto dejarlo a la interpretación de la gente y las instituciones se prestan no sólo a confusiones sino a incumplimientos. En países de poca tradición democrática como el nuestro y cargado, desde las instancias institucionales, de un gran prejuicio cultural, se hace más notoria la falta de claridad en la promoción estatal y ausencias de políticas culturales que respeten estas normativas de organismos internacionales de los cuales somos signatarios.

Las manifestaciones de la cultura popular son las más frágiles en la aplicación de estos principios democráticos, sobre todo dado el hecho de que es en esta franja social donde mayor espontaneidad se produce en la ejecución de expresiones culturales y por demás donde más alto grado de africanía suele aparecer. Esto hecho aparentemente irrelevante es precisamente el que con más frecuencia produce exclusiones, represiones y omisiones muchas veces voluntarias de esta esfera de la cultura dominicana.

Gaga del batey el Soco, San Pedro de Macoris.
La historia nuestra es un recuento de violaciones recurrente de expresiones particulares de la cultura nacional. Los ejemplos campean pero notorio es el rechazo que recibe el tambor en la esfera de la iglesia católica donde se hace evidente su restricción dentro de la iglesia de este instrumento que es por demás el alma musical y espiritual de la cultura popular dominicana, pero cuestiones de prejuiciamiento han impedido su presencia en las iglesias dominicanas con raras excepciones.

Las tropelías e insultos recibidos por el merengue en los años finales del siglo XIX, como los que más tarde recayeran sobre la bachata, son parte de esa historia fatídica en que los derechos culturales se han atropellados sin miramiento alguno. Desfiles, festivales, ceremonias, carnavales, celebraciones de variados tipos, han sido particularmente prohibidas, sea de forma constitucional como la ley trujillista de 1943 que aun prohíbe las practicas de vudu, así como las luchas que han tenido que librar los carnavaleros para que se les permita mantener la tradición ancestral, como las presiones que ha tenido el ga-ga para salir del entrono del batey durante la Semana Santa.

Ceremonia alrededor de la tumba del Barón del Cementerio en la Avenida Máximo Gómez.



Muchos son los casos en que el país viola un principio de convenio contemplado en los acuerdos con organismos internacionales como la UNESCO. Hoy vemos con preocupación que una reiteración de estas acciones esta vez de un gobierno municipal, se prohíbe en la ciudad del Seibo, la entrada de un grupo de ga-ga, bajo el empobrecido argumento de que el mismo no representa la tradición cristiana dominicana. Pero resulta que nosotros no somos exclusivamente un pueblo cristiano pues la composición étnico-cultural nuestra es diversa y supone una amalgama en todas las expresiones de la cultura, incluyendo la religión.

Por lo tanto, esta iniciativa que contó con el apoyo y promoción de otras iglesias a las cuales se les permitió un peregrinaje por la ciudad, esta vez de la muerte y resurrección de Cristo, tienen los mismos derechos culturales, estas como las otras a representar sus tradiciones sin la necesidad de comentarios y enjuiciamientos externos y condicionados ideológica y culturalmente.

Precisamente la noción de ciudadanía cultural es la que mejor le viene a este tipo de situaciones debido a que implica la decisión de los pueblos de defender, promover, participar activamente y exigir sus derechos culturales empoderándose de cuantas manifestaciones le sean propias sin importar la opinión de terceros.

Desde el momento mismo en que los diferentes grupos de la sociedad representativos de expresiones culturales particulares, se decidan a defender sus derechos, a militar en sus causas culturales como parte de un derecho constitucional y democrático, entonces los otros tendrán que detener sus atropellos y violaciones a derechos civiles y de convenios internacionales.

Nadie tiene potestad para descartar ninguna manifestación cultural del pueblo dominicano y mucho menos sobre la base de consideraciones espurias y tendenciadas. Los pueblos y grupos humanos son los que impregnan significación a sus expresiones culturales en base a la importancia que la misma tiene para la reproducción del grupo, su estabilidad emocional, fortalecimiento identitario, expresión de catarsis colectiva y por sobre todo, la función social cohesionadora y de reafirmación espiritual que cumple el hecho cultural en los grupos portadores que son los únicos responsables en trazar su destino cultural, continuidad o discontinuidad del mismo.

Por tanto, advertimos a las diferentes iglesias del país, gobiernos municipales y otras instancias sociales, que de continuar estas violaciones fragrantes del derecho cultural de los pueblos, podrían iniciarse procesos de sometimientos en organismos internacionales a este tipo de acciones a todas luces intolerantes y arbitrarias, si los grupos portadores terminan abrazándose al concepto de ciudadanía cultural y todo lo que ello implica.

En una sociedad diversa como la dominicana, cada quien se divierte en función de los referentes que le han sido históricamente trasmitidos, lo mismo para la adhesión sagrada, como para cualquier otro hecho de la cultura, por lo que resulta un contrasentido que iniciado la segunda década del siglo XXI continuemos con practicas maniqueístas acerca del fenómeno cultural, ya superadas en muchas partes del mundo.

Lo bueno y lo malo de un hecho cultural, al menos que no refleje éste una violación a derechos civiles fundamentales de las personas, no pueden ser aprobados o desaprobados por terceros, pues ya estos derechos culturales están contemplados por organismos internacionales como extensión de los derechos humanos imprescindibles para la satisfacción de las necesidades humanas, que además de derechos políticos, de salud, alimentación, educación, laborales, civiles, de género, lo son hoy también culturales y por si fuera poco, signados por el Estado Dominicano.

Altar o túmulo de muerto en la casa de Sixto Minier, Capitán de la Cofradía de los Congos del Espíritu Santo en Mata los Indios.


De continuar estas absurdas exclusiones a expresiones culturales populares que forman parte también del acervo cultural de la dominicanidad, somos partidarios de crear un movimiento entre grupos portadores, comunidades, asociaciones, cofradías, clubes culturales, universidades y demás instituciones de la sociedad civil con el fin de que se respeten los derechos culturales del pueblo dominicano bajo el principio de que somos un pueblo diverso, multiétnico y multicultural.

Finalmente, en caso que se reitere la practica de discriminación cultural, deben iniciarse acciones de sensibilización, concienciación y finalmente legales para que se respeten los derechos culturales bajo el principio de que una ciudadanía cultural respeta la ley pero en el marco de un estado de  derecho y de una sociedad democrática que es a su vez, parte de un concierto de naciones que respetan y defienden los derechos humanos y las libertades individuales y de los pueblos en sentido general.-


miércoles, 7 de marzo de 2012

Una leyenda aun viviente sobre aparición de aborígenes en el sur



Hace un tiempo que viajo con frecuencia a la provincia de San Juan de la Maguana y me retroalimento de muchas de sus tradiciones y referentes culturales. La zona es rica en vudu dominicano, liborismo, música tradicional, cofradía que por demás tiene dos: la de San Juan Bautista y la del Espíritu Santo, su culinaria es diversa y con signos de particularidad que le impregna sello propio como el chenchen y el buche de perico entre otras esplendidas formas gastronómica, como de gran fuerza, espectacularidad y originalidad resulta su carnaval.

Sin embargo, el protagonismo aun de la palabra y el papel de la oralidad destacan su imaginario y dan esencia a su relación con el pasado que se niega a desaparecer del escenario de la modernidad y cambios que sufre la región como resultado de transformaciones económicas, sociales y culturales que impactan su devenir.

Recientemente participé junto a otro académico de la UASD en el Centro universitario de allí, en una clase de la profesora Milquella Mateo sobre el tema de historias contadas, experiencias vividas por visitantes y residentes cercanos a la cueva de Seboruco en los alrededores de la comunidad de Sabaneta, quienes afirman haber visto en ocasiones indígenas que salen y entran de dicha cueva a buscar agua a un lugar cercano.

Ilustración de la época colonial que muestra aborígenes con tipo continental-


Los informantes los describen con el tipo físico como suelen ser figurados por la historia: cabellera larga, lacia y negra, tez quemada y vestido a la usanza tradicional. En dicho encuentro con estudiantes de la región quienes por demás realizaban un documental sobre el tema, los había que contaban su propia experiencia vivencial y otros que se hacían eco de la tradición oral de campesinos y residentes de los lugares cercanos que afirman este hecho de gran capacidad imaginativa.

No olvidemos que San Juan de la Maguana es un lugar, tan solo se le acerca Azua otra provincia vecina, donde la cultura taina se respira en el mismo oxigeno que se respira la africania que le es propia y la influencia de otras migraciones que también han dejado huellas en su memoria y accionar cultural cotidiano.

Estudiar la cultura de San Juan de la Maguana al margen de su fisonomía cultural es un contrasentido, la impronta de un pasado prehispánico que marcó la zona, dejó cicatrices presentes hoy como la Plaza ceremonial de los Indios, la valentía del cacique Canoabo, la distinguida y especial presencia de la única cacique mujer que trascendiera a la historia: Anacaona, yacimientos indígenas, rastros arqueológicos y de arte rupestre, sin contar los hechos relevantes de rebeliones y sublevaciones en sus cierras y monterías, todo lo cual sin dudas nos remontan a un pasado esplendoroso, lo cual supone un atavío del inconsciente con ese pasado glorioso.

Estos hechos particulares de la historia hacen que el sanjuanero se adueñara de un pasado que lo ha hecho suyo como signo identitario de la región, que junto a otras manifestaciones del folklore local, se presentan como marca-provincia, nos referimos a la herencia taina.

Entrada al altar de Dona Ramona Uribe en Canaffstol de San Juan de la Maguana en la celebración de los 9 días de su fallecimiento.


Es en estas circunstancias es que se desarrollan estas leyendas populares como recurso de supervivencia de los grupos, mecanismo de identidad con un pasado con el cual no se ha producido ruptura, al menos en el imaginario de la gente y por supuesto, con una fuerza creativa y narrativa capaz de vencer el tiempo, lo imposible, la incredulidad de muchos y vivir la contemporaneidad como leyenda viva en quienes la protagonizan como experiencia de vida.

A pesar de la firmeza de sus narradores, la aparición de aborígenes en la cueva de Seboruco de Sabaneta en San Juan de la Maguana se inscribe en el marco estricto de una leyenda que como tal cumple una función en el imaginario, la identidad y reproducción de los grupos portadores de la misma sin que ello signifique un hecho comprobable de la arqueología, la antropología u otra de las ciencias afines que se involucran en este tipo de estudio.

Sin embargo su fuerza radica en su vigencia, la validación social de los grupos y los testimonio que la reproduce como verdad contada, aceptada y transmitida de generación en generación y de grupo a grupo apoyada en una tradición oral fuerte y con eficiencia comunicativa y de proyección social y temporal.-

Carlos Andujar

martes, 6 de marzo de 2012

El carnaval dominicano. Algunas reflexiones



El pasado domingo 4 de marzo del 2012 observé el desfile de carnaval en mi condición de jurado. Muchas cosas como ¨pendenciero¨ de tan espectacular manifestación de cultura popular, podría comentar y reflexionar.

Primeramente se hace evidente un esfuerzo por consolidar nuestro carnaval desde la acera de los grupos carnavaleros portadores de tan vieja tradición. Insisto, no obstante, en la necesidad de fortalecer ciertos marcos formativos entre gestores culturales, carnavaleros propiamente y otros sectores más involucrados en la responsabilidad de crear comparsas o mantener la asiduidad de otras.

Veo a veces un divorcio marcado entre la temática escogida como motivo de la comparsa, con los contenidos presentados sobre todo en lo concerniente a los renglones históricos, tradicional y creatividad popular.

Por momento da la impresión que desconocemos el mensaje que queremos enviar. Posiblemente la pobreza y postración en que se encuentra la educación nacional, se refleje en esta dolencia que si bien el plano evaluativo ha de considerar el escenario del carnaval y por tanto la flexibilidad del mismo, no deja de ser preocupante desde una perspectiva critica que supone una actitud de avance y mejoría de esta gran convocatoria entre quienes nos duele con sentido investigativo y funcional, el carnaval dominicano.

Esta vez pudimos ver otro tema de conflicto que ha de ser evitado para una sanidad del mismo, la participación de una comparsa de un partido político, con su líder como participante, los colores del partido y sus siglas. Jamás debió permitirse eso, los organizadores con quienes hablé no estaban al tanto de lo sucedido, por tanto dejamos
el hecho a una malsana instrumentalizacion política, consciente de quienes así actuaron, pero desacertada en su impacto y como iniciativa de ese tipo de convocatoria.

El carnaval debe dejarse al talento, creatividad y espontaneidad del pueblo, sabiendo que es una manifestación de altísimo contenido político y de critica y sátira al funcionamiento de la sociedad, pero nunca partidaria, cuidado con eso.

Igualmente impactante y cuestionadota para mí resultó la participación de una comparsa de un  movimiento cristiano, cuya forma de participación se alejó de lo que muchos llamamos, el lenguaje del carnaval. Si bien es cierto que hay comparsas de la religiosidad popular y temas religiosos como parte de las comparsas que siempre han participado en el carnaval, no menos cierto es el hecho de que su participación se ha inscrito en un ambiente de sátira, critica a lo establecido, música, alegría, colorido, danza, etc.

La participación de la comparsa El Arca de Noe, se alejaba de ese lenguaje y se adscribía a su rutinaria manera de ver el mundo, mientras que el carnaval es una negación de lo establecido, es una inversión del mundo, al menos mientras dure la festividad.

Un exceso de democratismo podría contaminar el espacio de libertad y catarsis que representa el carnaval, es por ello que advierto a los organizadores, prestar atención de tales medidas sin que ello signifique coartar el derecho y la apertura del carnaval, pero sabiendo que su participación se ha de inscribir en determinados parámetros, so pena de convertirlo en un desfile de temas y propuestas sociales y entonces pierde su naturaleza de fiesta de la carne, la lujuria, lo controversial y lo satírico y podría pierde su función social terapéutica.

Finalmente, nos preocupa la absorción de los Alí baba en cuanto a la música del carnaval que termina tragándose las otras inspiraciones, coreografía y comparsa, fenómeno que viene de lejos y cada vez adquiere mayor dimensión con la salvedad que podría desplazar otras variadas expresiones creativas populares.

Lo grave de esto es que observo una tendencia en la capital hacia el desplazamiento de comparsas tradicionales como la de los diablos cojuelos, por formas de Alí baba y otras comparsas de fantasías que lentamente se van haciendo dominantes en la participación de las distintas zonas de la capital, empobreciendo su riqueza y diversidad.

Diablos cojuelos de la capital.
Como también es de rigor dar seguimiento a los carnavales que se desarrollan en distintas partes del país algunos de los cuales ni tienen el tiempo necesario, ni la tradición requerida, ni el contagio debido entre sus gentes. Asumido como tarea por gestores culturales lo cual es encomiable, no deja de preocupar que algunos de estos carnavales arrancan bien y luego se empobrecen. Otros como Barahona y San Juan de la Maguana se transforman en verdaderos hervideros de creatividad y talento compitiendo con los mejores del país en calidad y diversidad. Sin embargo sigo creyendo que debemos prestar atención a estos casos pues no siempre resultan factibles, aunque en los casos que sea pertinente, ayudarlos a desarrollase.-


Carlos Andujar